AULA PADRES















El Gobierno Vasco implanta la tarjeta negra para entrenadores y padres en el deporte en edad escolar

El Gobierno vasco aplica desde hace una semana sanciones disciplinarias y económicas porque «hay que poner fin a actitudes incívicas» en unas competiciones en las que participan 5.500 chavales
Se quejaban. Nos decían que cada vez había más follones y que debíamos encauzar el tema». Jon Redondo, director de Deportes del Gobierno vasco, se encontraba con lamentos cada vez que se reunía con los responsables de las diputaciones. La competencia del deporte de alto nivel es del Ejecutivo, pero la del escolar corresponde a las instituciones forales.
Cada vez había más casos de actitudes hostiles en los campos del deporte escolar y de irregularidades en forma de fichas falsas para que compitan chicos que no lo pueden hacer. Las diputaciones lamentaban estar atadas de pies y manos. No tienen capacidad normativa para sancionar.
Esta competencia es del Gobierno vasco. El departamento de Deportes se puso en marcha. El decreto de 1985 sobre deporte escolar se había quedado obsoleto porque no incluía castigos. «Las diputaciones tenían la sensación de que el tema se les iba de las manos y que debía encauzarse».
Un estudio del Ejecutivo en 2011 ponía porcentajes a las sensaciones que palpaban las administraciones forales. Más de un cuarto de los consultados ha presenciado agresiones verbales (un 27%) y uno de cada siete ha sido testigo de ataques físicos (14%) en este ámbito de los colegios. Son datos preocupantes porque el público de ese tipo de disciplinas se ciñe a los familiares de los participantes. Además, se entiende que es una actividad que busca la diversión, el disfrute e incentivar valores cívicos y solidarios.
Redondo les da ahora una nueva herramienta «útil y actualizada». El pasado domingo entró en vigor el nuevo decreto disciplinario para el deporte escolar, actividad que realizan este curso 55.000 niños de entre 6 y 16 años, y que toman parte en 40 modalidades en programas anuales organizados por las diputaciones y en los Juegos Escolares de Euskadi, que en mayo se celebrarán en el Duranguesado con presencia de 2.800 menores.
Esta actividad está orientada a la educación integral en condiciones de igualdad, al desarrollo armónico de la personalidad, la consecución de unas condiciones físicas y a la generación de hábitos que posibiliten la práctica continuada del deporte en edades posteriores, así como fomentar el desarrollo de una forma de vida saludable. Todo esto choca con los episodios que se dan en muchas instalaciones. «Se han detectado insultos racistas y sexistas. Hay muchos casos de conducta incívica y había que pararlo», explica el exalcalde y exremero de Orio, embarcación con la que ganó la Bandera de La Concha.
La gran novedad del decreto son las sanciones disciplinarias y económicas, inexistentes hasta ahora, y que, como en toda la ley, han sido consensuadas con las diputaciones. Se gradúan en tres apartados: muy graves, graves y leves.
Entre las primeras se incluyen las declaraciones públicas y acciones que inciten a la violencia, el sexismo, el racismo, la xenofobia, la homofobia y la intolerancia en el deporte. Para un entrenador o un directivo, una actitud de este tipo tendrá un castigo severo, suspensión de licencia por más de un año y hasta un plazo máximo de cinco y una multa entre 6.000 y 60.000 euros. A los equipos se les pueden restar puntos o darles por perdida la prueba, hacerles jugar a puerta cerrada o incluso expulsarles de la competición.
Con los chicos, no se llegará a tanto. Para ellos no hay castigo en dinero y el máximo tiempo de suspensión de licencia es de un año. «Hemos querido que las sanciones a los deportistas tengan un carácter preventivo y correctivo. Como queremos que los niños y niñas hagan deporte, un castigo por causa muy grave para ellos se queda entre un mes y un año como máximo de retirada de licencia», argumenta el director de Deportes.
En el mismo apartado de muy graves se incluyen la agresión e intimidación a jueces, rivales, técnicos o espectadores. «En gran parte de los casos arbitran chicos muy jóvenes, que a veces se ven coaccionados», relata Redondo.
Una circunstancia que en los últimos tiempos se repite mucho es la alineación indebida, una práctica cada vez más extendida. En su despacho de Lakua, Redondo cree haber encontrado el motivo de este fraude. «Hay una presión absurda por ganar y eso lleva a hacer cosas como alinear a niños o niñas de mayor edad». Aquí el castigo, que también se tipifica como muy grave, sólo afectará a los técnicos y directivos. «Damos por hecho que los chicos y chicas no tienen ninguna culpa en una circunstancia de este tipo».
Se entiende como falta grave las protestas que alteren el desarrollo de la competición y los insultos a jueces, rivales, técnicos o espectadores. En estos casos, deportistas, federativos y entrenadores, serán castigados con la suspensión de la licencia por más de un mes y hasta un máximo de cinco. Para las dos últimas categorías se incluye además una multa de entre 600 y 6.000 euros.
La última de las infracciones, la leve, incluye formular observaciones incorrectas a jueces, rivales, técnicos o espectadores, y adoptar una actitud pasiva en el cumplimiento de las órdenes. Eso significa la suspensión de licencia hasta el plazo de un mes y, para los mayores de edad, hasta 600 euros de multa.
La tarjeta negra
El decreto deja, sin embargo, un flanco libre: los padres, que muchas veces sacan en los partidos el hooligan que llevan dentro. Si no son técnicos o directivos, es imposible sancionarles. Y a nadie se escapa que algunos de ellos son autores de tremendas trifulcas en instalaciones deportivas. El deseo de ganar, la importancia de un partido para la clasificación final o el sueño de que su chico se convierta en una estrella que le jubile provoca que muchos progenitores olviden la vertiente lúdica y formativa para comportarse de manera indigna.
Tras darle muchas vueltas al asunto, la Diputación de Bizkaia encontró la que cree mejor solución. Ha implantado para esta campaña la tarjeta negra, que amonesta comportamientos contrarios a la labor educativa tanto de deportistas, como de público y de técnicos. Por el momento, sólo se aplica en el fútbol, al ser esta la modalidad con mayor conflictividad, según los últimos estudios realizados.
La Federación de Fútbol de Bizkaia colaboró en 2010 con la Diputación para realizar un estudio en base a 350 actas arbitrales. La conclusión fue descorazonadora. En un 15% de los partidos analizados se dieron casos de violencia física o verbal.
«La tarjeta negra es una buena forma de que el padre se dé cuenta de que su comportamiento es incívico. No hay herramientas legales para sancionarle, pero al menos, se le pone en evidencia delante de todo el mundo», se felicita Redondo. «Es un toque de atención para que este tipo de situaciones que, desgraciadamente se producen, no tengan continuidad», argumenta Maitane Leizaola, directora del departamento vizcaíno de Juventud, Cultura y Deporte. Se han dado incluso casos de chicos que han afeado la conducta a sus progenitores y les han pedido que se callen.
La agresividad de algunos padres fomenta la violencia. La encuesta de 2011 presentó un dato alarmante: un 25% de los participantes considera que es uno de los motivos más importantes en los actos violentos que se producen en el deporte escolar. La esperanza de Redondo es que la nueva normativa rebaje la tensión. Habrá que estudiar en las actas arbitrales cómo evoluciona la situación. «Creemos que en cuanto lleguen las sanciones la situación se relajará». 
FUENTE: ELCORREO.COM 27-10-20013


Los niños que practican deporte tienen mejores notas en el colegio

     Jugar al fútbol o practicar deporte ha sido entendido, durante generaciones, como una actividad perjudicial en el rendimiento escolar de los más pequeños.
     Sin embargo, distintos informes, escuelas y organizaciones aseguran que la práctica del deporte rey tiene una influencia notable en la mejora del rendimiento académico. Y ha sido durante los últimos meses cuando han proliferado distintos estudios que confirman esta tendencia.
     Este es el caso del Observatorio de Estudios del Comportamiento de Esade y la empresa Danone, cuyo informe ha revelado que el 37% de los niños que han empezado a practicar un deporte han obtenido mejores notas que el resto, además de hacer más deberes y destinar menos horas a ver la televisión. Este informe se fundamenta en la conducta de más de 5.000 escolares que afirmaron mejorar sus resultados académicos del 17,80% al 37,03%.
     Por su parte, una Universidad de Holanda concluye con el hecho de que el deporte contribuye a potenciar las capacidades cognitivas, mejorando la función cardíaca y aumentando los niveles de endorfinas y la conexión entre neuronas, lo cual repercute positivamente en la actividad académica.
     Ya en nuestro país, el Instituto Universitario de Ciencias de la Actividad Física argumenta en uno de sus estudios, que la práctica de actividades deportivas contribuye a que los niños desarrollen una mejor atención, aumentando su rendimiento cognitivo hasta un 25%.
     Para la Fundación Marcet, sin embargo, los factores determinantes son bien distintos: la motivación y la disciplina que implica jugar a un deporte como el fútbol, la influencia de los entrenadores, los objetivos que se marcan a los niños para superarse en sus estudios*
     No hemos de olvidar la disciplina propia de este deporte, ya que son muy importantes los horarios y frecuentes desplazamientos, los madrugones, la necesidad de cooperar en equipo... Éstas son variables determinantes que contribuyen a generar una mejor actitud en la escuela y los padres acaban notando esta influencia, según el estudio.
23/09/2013 ELECONOMISTA.ES
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